¿Qué significa la Navidad?
Por Pbro Francisco Torres Muñoz
Vivimos una época que se ha caracterizado por hacer cosas por imitación o por una tradición a veces sin sentido, o simplemente por seguir la corriente consumista del comercio de la sociedad capitalista burguesa. Desafortunadamente hemos convertido la Navidad en una simple tradición de luces, guirnaldas y arreglos del exterior de los edificios, casas y calles, pero el sentido profundo y esencial de esta fiesta lo hemos olvidado.
Vivir la Navidad es vivir un encuentro personal y existencial con Dios, que se ha hecho hombre en la Santísima Virgen María tal como diría San Juan: “La Palabra se hizo carne y habitó entre Nosotros”. Esta experiencia nos debe llevar a cambiar la forma de construir y ver la vida puesto que la Navidad, por medio del pesebre (su símbolo por excelencia) nos enseña las características que debe tener está época y nuestra propia vida., Lo primero que encontramos en el pesebre es la grandeza de la humildad, pues, todo un Dios se ha hecho hombre en una pesebrera, para mostrarnos que la fuerza la saca Dios de la debilidad y como dice Pablo “Cuando soy débil es cuando descubro la fortaleza que ha puesto el Señor en mi”; esa humildad, no debemos confundirla con ser tontos.
Ser humilde es reconocer qué tengo y qué me hace falta, es estar en el justo medio, De ahí que la Navidad se convierte dar gracias por lo mucho que tenemos y dejar de llorar por lo poco que nos hace falta. Esa acción de gracias se debe convertir en misericordia para con los que sufren, ya que el haber descubierto la presencia de Jesús en nuestra vida nos obliga a proclamar su presencia, haciendo que cada hermano sienta también su presencia que salva y que sana a través de la caridad.
La otra característica del pesebre es la pobreza, entendida desde el Evangelio como la experiencia de saber que todo es don, gracia y regalo de Dios para sus hijos. Por tanto, todo lo que tenemos es para disfrutarlo y para compartirlo. Dios quiere pobres no miserables. Pensemos, pues, que la Navidad es compartir la gracia de ser comunicadores de una buena noticia: “Que los pobres y los desvalidos no pasarán más necesidad”. Jesús recién nacido nos invita a comunicar esta noticia acompañando a un anciano, a un niño desprotegido, o a un joven desorientado.
Vivir la experiencia de la Navidad es empezar a construir una nueva sociedad donde la esencia de nuestras relaciones se fundamenta en ser mejores seres humanos, en el cual el pan alcance para todos y la justicia y el progreso sean los pilares se sostiene la paz.
