Caridad Cristiana
Por Pbro Francisco Torres Muñoz
Hay una pregunta entre mis feligreses muy común cuando se les habla sobre si han vivido la caridad, y es: “Padre ¿y qué es Caridad?”. Pues ésta se confunde con dar cosas sin sentido, por salir del paso o por desencartarnos, o se confunde con actitudes altruistas en las cuales lo importante es sentir me bien o sencillamente aparentar cierta humildad que no se tiene.
Cuando hablamos de Caridad Cristiana, hablamos de la última etapa de un proceso que se ha iniciado con la Fe, que ha continuado con la Esperanza, pero que su culmen es la Caridad. Por ello, podemos afirmar que la Caridad es la experiencia interior, personal y existencial que tiene un Cristiano cuando en su caminar siente la presencia del Resucitado, confiando plenamente en Él y empieza a vivir con la certeza que Él es el camino, la verdad y la vida. De esta experiencia no surge otro deseo más, que el de empezar a amar compartiendo lo que se es y lo que se tiene. Ser Cristiano hoy es, como dice Pablo, empezar a vivir desde la Caridad sin fingimiento, sin hipocresía, sin orgullo, pues Jesucristo hoy no nos pide ni sacrificio ni holocaustos, sino simplemente misericordia.
Al hablar de la misericordia recordemos que es acercarnos a vivir la mayor experiencia de Caridad, la donación de nosotros mismos, el sentirnos otros Cristos que aman, sienten y comparten sus dificultades con los que sufren y hacen lo posible para encontrar su camino de solución.
La Caridad, para ser Cristiana, dice el mismo Jesús, tiene tres condiciones: la primera, que la Caridad se haga en secreto, “que tu mano derecha no sepa lo que hace tu izquierda”. La segunda, que la Caridad se haga con respeto, nada de grandezas ni arrogancias, pues aquel que esta sufriendo es mi hermano. Y la tercera, que la Caridad se haga a tiempo, porque quien sufre no puede esperar. Pero, por otra parte, no podemos olvidar que la Caridad necesariamente tiene que ir unidad a la oración, pues somos simplemente vasos comunicantes de una gracia que recibimos.
Por ello, la invitación que hoy les hago es que unamos nuestra Caridad y misericordia a nuestra obra de La Manuelita. No olvidemos que la Caridad es el inicio de la eternidad.

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