Olga Bonell

Mientras tanto, en la oficina de Bogota……hasta pronto Olguita

Apreciada Olga:

Con mucho pesar recibimos la noticia de su renuncia al cargo que viene desempeñando desde hace 12 años en la Fundación. 

En la difícil tarea de contestar formalmente su carta, se me vienen a la memoria todos los gratos momentos que compartimos con usted desde la oficina de la Cra 15 con 76 hasta la que ocupamos hoy. Son muchos años de innumerables llamadas telefónicas, de juntas organizadas y de actas impresas, de acudientes, benefactores, empleados, directivas y voluntarios atendidos, de solicitudes de ingreso tramitadas, de bases de datos registradas, de incontables certificaciones de todo orden realizadas, de donaciones recibidas y recogidas, de bonos entregados, de misas preparadas, de miles de correos electrónicos recibidos y otros tantos contestados, y así muchas otras actividades que hicieron que hoy la Manuelita sea una mejor institución. 

Hoy en nombre de la Fundación, de sus abuelitos, de sus empleados y directivas, queremos darle las GRACIAS con mayúscula. Gracias por todo su compromiso, su voluntad de servir, su cálida sonrisa y su paciencia. Como dice uno de nuestros programas que estamos promocionando, usted verdaderamente “dejó una huella” imborrable en La Manuelita. Muchas gracias. 

Olguita, la vamos a extrañar. No podemos ser egoístas, entendemos las razones que la llevaron a tomar esta decisión, y debemos dejarla ir, pero no olvide que ésta es su casa. Le deseamos muchos éxitos en esta nueva etapa de su vida laboral. ¡Estamos seguros de que seguiremos contando con usted siempre!

Con sentimientos de gratitud y aprecio,

CECILIA MARIÑO UCRÓS

Área administrativa

Fundación La Manuelita

Palabras de Elisa Estevez, 

Despues de prestarle tus servicio durante doce años a esta intitucion, 

la Fundacion La Manuelita, te retiras con la cabeza y el corazon muy en alto porque sabes que has como buena las labores, que te encomendaron y seguramente otras de tu propia cosecha.

Nos hubiera gustado compartir mas tiempo contigo y gozar de tu amable compañía.

Se que eres un ser humano amable, cariñoso y que. Con una sonrisa en tus labios atendias a todo aquel que llegaba a la oficina de la Manuelitaen busca de una ifnromacion o entregar una solicitud o por cualquier otro motivo, y que salia contento de recibir ese trato que le dabas y que estoy segura salia de tu buena alma buena.

Hoy nos vemos reunidos para despedirte y yo, en nombre de las Directivas, de las damas voluntarias, de la Administradora, de los empleados y de los residentes; quiero agardecerte< que Papá Lindo te bendiga y te proteja.