Después de más de 15 años de entrega, compromiso y dedicación, hoy nos despedimos con profundo agradecimiento de usted, Yolanda, quien se pensiona tras una admirable trayectoria en el área contable de la Fundación La Manuelita.
Su labor fue mucho más que administrativa. Además de desempeñar con excelencia y responsabilidad cada proceso contable, usted abrazó con el alma nuestra misión de respeto, calidad humana y servicio hacia los adultos mayores. Su cercanía, calidez y genuino afecto fueron una fuente de bienestar para nuestros residentes, quienes siempre encontraron en usted una sonrisa y una mano dispuesta a servir.
Con profesionalismo, constancia y una actitud siempre positiva, asumió los cambios y desafíos tecnológicos con apertura y responsabilidad, demostrando un gran sentido del deber y del trabajo en equipo. Cada cifra bien llevada, cada informe preparado con rigor, fue también un acto de amor hacia nuestra comunidad.
Gracias, Yolanda, por su entrega silenciosa pero invaluable, por su ética intachable y su compromiso constante. Gracias por acompañarnos a cumplir, día a día, con nuestra misión, aportando desde lo esencial y desde el corazón.
Hoy, con profundo cariño y gratitud, le damos la bienvenida al Huellero, un espacio creado para rendir homenaje a quienes han dejado una huella de amor, compromiso y servicio en esta gran familia. Su legado permanecerá vivo en cada rincón de la Fundación.
Usted se lleva nuestro reconocimiento más sincero, nuestra admiración y, sobre todo, nuestro afecto.
Su huella quedará para siempre en La Manuelita. ¡Le deseamos muchos éxitos en esta nueva etapa de su vida!